PALABRAS DE ALEJANDRA MENASSA
Hoy es un día de fiesta para todos. A
plena luz, dorada luz cayendo
en picado sobre el amor, sobre la vida, sobre todas las cosas...
El libro que nos toca presentar hoy, es el resultado del trabajo de una poeta que lo fue desde el comienzo. Nos lo muestra en este libro, como en todos los anteriores, empezando por Afrotiki en 1976. Veintiocho años en la poesía.
La poética que recorre el libro, la
posición que la poeta tiene con
respecto a la historia de la poesía y en relación al arte poética,
se
despliega en todas sus páginas, una poética que es un nudo que no
puede ser sin lo real, lo imaginario y lo simbólico. Tiene por tanto
en cuenta la realidad, al lector y a los grandes poetas.
María Chévez tampoco rehúsa en sus versos a su ser psicoanalista.
Poesía y Psicoanálisis, nombre del
proyecto Grupo Cero, también cruzan como el rojo fadián, ese hilo
que en la armada inglesa
atraviesa todos los nudos y los hace inconfundibles, todo el libro.
La poesía de María habla de una realidad
humana, en la que siempre
hay un sujeto que se implica, que dice, en ocasiones narrativa,
nunca explica siempre desrealiza, le presta su voz a los habitantes
de la calle, a los soldados, a los muertos en guerras, a las mujeres
amadas, a los hombres amados, a las mujeres maltratadas, y ahí va
haciendo su propia voz, entre poetas amigos.
Una especie de emoción, y por qué no decirlo, de orgullo, que si
no nombro entorpecerá las próximas palabras, cuando María me regala uno de los últimos ejemplares de Afrotiki, su primer libro, hoy hace unos cinco años, siento que se me da el lugar de poeta, lugar que por otra parte nadie te puede dar, pero en ese sentir, di mis próximos pasos hacia la poesía. En ese momento pensé que se me escogía entre otros posibles para recibir ese obsequio, ahora ese pensamiento de haber sido escogida entre otros, en este caso para presentar este poemario, se repite. Agradezco porque pude leer este libro de nuestra primera mujer poeta. Y la lectura siempre te transforma.
Hoy todas las mujeres poetas del Grupo Cero somos María Chévez y Carmen Salamanca.
Por poeta, ciudadana del mundo, siempre tiene no obstante una palabra para su América, pletórica, selvática, madre exuberante.
Después de este pequeño paréntesis, retomamos aquello que habíamos señalado sobre la poética de la autora. En el envés del libro se pueden leer los siguientes versos:
Quehacer abrupto sin fondo
conocido/bálsamo y recóndita alegría/
trazo un rasgo y otro y algo más...” El abrupto quehacer del
poeta, que en este caso es una mujer: “aquella mujer escribía, y
también la otra y aún esa que vivía en un país de sombras”, este
verso es del poema que abre el viaje, de su primera puerta a la
poesía.
Insiste: “Otra mujer escribe y dice que soy sus torbellinos de humo,”.
Confiesa: “Esta mujer que soy, todavía dentellada y luz, se esconde entre la especie,”.
Se delata: “Esta mujer que soy escribe.”.
Agradece: “Porque el poeta que vive en la poesía le sopla los versos en pleno viento de furia juvenil”. O: “Poeta en suaves colores/ arranco de tu luz/mi voz primera”.
Poeta que sabe que la poesía tiene que ver con la posición femenina, con dejarse escribir, por eso su poeta le sopla al oído los versos.
Sabe que un poeta no puede ser más que entre semejantes, entre otros poetas, se sabe escrita por otras escrituras: “Otra mujer escribe..”. Se implica: “Esta mujer que soy, escribe”. Y también:
“Vendré, lo sé, a acurrucarme entre las alas/de una paloma eterna, inconmensurable/Poesía”.
La implicación, la posición, el reconocimiento del Otro, en este caso la historia de la Poesía, y el reconocimiento del otro semejante, el compañero poeta, más allá de su cercanía o lejanía son hilachas escarlata de este hilo que llamamos Poesía y Psicoanálisis.
María es una poeta social, su obra no escaparía a la aseveración de que la poesía es la verdadera historia de los pueblos, una poeta culta, que pulsa al ritmo de su tiempo, sus palabras no envejecen porque ella tiene la valentía de ser una mujer de su edad, que no retrasó su crecimiento cuando tocó crecer con el mundo: “Apurar la copa de virtud/si nos embriagamos,/consuetudinario/ Baudelaire,/será escanciando la poesía que sorben con fruición las almas de todos los continentes./Poder amar esta locura veintiúnica...
¡Intrépida ambición/la del poeta!”
Por eso la poeta es un hombre que cada mañana introducía en la ranura de su corazón las monedas necesarias y pensaba la venganza, o es la voz de los muertos en presencia de la Guerra: “Es que hoy/los muertos/se amontonan sobre mi mesa y cada veta -noble caoba-/adquiere contornos de magullones, huesos quebrados, vísceras sangrantes tornándose óxido de aire”. O la voz de una mujer golpeada: “Hay que amar este cuerpo de mujer atormentado, esta piel suave escarnecida, casi sólo alma entre las emboscadas. Hay que ser capaz de recoger/los trozos de carne desparramados/quitárselos al viento/para que el aire sólo encuentre de todas ellas un perfume”.
Y también nos hizo llegar con sus palabras a todo el dolor del siglo XXI: Kosovo, Iraq, las torres cayendo en Norteamérica...
Por lo tanto, Kosovo, si puedes, escucha: emperifóllate, maquilla tu rostro, tapa las huellas. Exige lo mejor, sedas, claveles, zafiros, y hasta un poco del famoso oro, para amurallar y quemar tu alma dividida, hecha trizas. Que no vean tu rostro lleno de lágrimas. Que no vean tu cuerpo muerto, amoratado. Que nadie perciba tu insostenible esqueleto encadenado.
Ahora en Bagdag, donde los califas
arrojaban brillantes a un corazón
de fauces abiertas entre jades y remolinos Tigris, Eúfrates, cuna y
martirio de la civilización occidental -demócrata y cristiana vuelan
sobre Babilonia siete pájaros oscuros desolando jardines.
Cuando la indagación despiadada transforma el vuelo de un avión de pasajeros en trayectoria de misil, se ha iniciado el siglo XXI...
Alejandra Menassa de Lucia.
Psicoanalista-Médico
especialista en Medicina Interna
Madrid: 91 758 19 40