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DE
LA POESÍA
TRABAJO
PARA LA LIBERTAD
Trabajo
para la libertad,
libertad y movimiento.
Agua, agua y vida,
leche y conocimiento,
miel y libertad.
Cambio.
¡Muerte! iRevolución! iIdeas!
Ideas de colores y deseos subversivos,
oníricos deseos hambrientos de carne y libertad.
Y
la guerra,
los ancianos muriéndose de asco,
el cuerpo de Cristo en carne viva,
sus venas destrozadas flor las plagas del imperio.
La puta vida te va comiendo las entrañas,
no mires al vacío,
una caída en picado al centro de tu ser,
tal vez no haya retorno.
Nuestros
ideales son margaritas sedientas y olvidadas,
nuestra revolución,
una rosa carmín de invernadero.
Tu pequeña libertad,
la que te cabe en el pecho,
no te dejes reventar.
Después
tu vida se va quedando quieta, asustada;
un amor imposible contra todo,
una violencia brutal en el nombre de las cosas,
-el verbo engulle a dentelladas el sexo de los muertos-
una pirueta insondable para las grandes ocasiones,
un último verso en honor de la muerte.
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