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DE
LA POESÍA
PERSIGO
Y DESENCUENTRO
Persigo
y desencuentro, desespero.
Envuelvo mis verdades en hojas de cebolla,
me descentro.
Me canso y me revuelvo,
y ando por la calle
muriendo con los muertos
o vuelo en un poema.
A
veces sordo y mudo,
viviendo en una jaula de paredes estrechas,
otras veces pletórico.
Perfumo las palabras de carne y azabache,
de gritos de esperanza, de malaquita y malvas.
Caballo
de la niebla partido en mil pedazos,
despellejado y vivo,
sutil amanecer entre las letras yertas,
pequeño pájaro herido de muerte por la paz
en pleno corazón de mi destino.
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