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DE
LA POESÍA
LA
POESÍA VIVE Y ...
Una
niña vejada,
cubierta de cemento.
Su sol de azufre
los parques de jeringas,
las noches de tormento.
Los juegos con la muerte.
Un cuchillo abierto y afilado
en cada pensamiento.
El mundo agonizante de deseos,
casi inerte.
Los
niños drogados,
a punto de creer
que ya no serán más,
sin antes haber sido.
Una
fulana
se vende en una esquina
¿quiso ella o le hace daño?
A quién le importa,
de nada sirve ya
hacerse querer en cada movimiento
y sin embargo,
la poesía vive y me desvive.
Es infinita.
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