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DE
LA VIDA
BUENOS
AIRES
Un
río vivo, profundo y luminoso
de azucar y metales
precicoso y ancestrales cuentos en la noche.
Una plaza con corazón y alma,
acuchillada a desencuentros,
que no confiesa.
Una plaza con corazón de carne sangrante y lluvia,
lluvia como llanto sobre millones de indios muertos,
los desaparecidos. Tempestad.
al fin, esto es Buenos Aires,
la memoria del Che
y algunoas tangos.
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