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LA
SOMBRA DE NIETZSCHE
Aquel hombre me dijo:
-"En el mundo nacemos
unos para mandar; para obedecer, otros"
Eso recuerda a Nietzsche", me permití decir.
Naturalmente".
La tarde descendía como una moral triste
que discrimina fieles
sobre Iq extensa espalda
del amplio campamento.
Al fondo transitaba un paciente rebaño
de negligentes, tímidos, mediocres.
Quizá todo repita un sucesivo esquema:
Descartes, la razón
y Rousseau el sentimiento
y los instintos Shopenhauer.
(Nos lo enseñaron, pero
lo aprendimos muy mal).
¿y tú, contradictorio y loco Federico,
de la moral igual a un girasol
y con las dos hermanas gemelas de la mano?
Las mellizas extrañas de dos padres:
la hija de Dionisos y la hija de Apolo
cruzando enfebrecidas la fronda del Olimpo.
Ya cuando anochecía,
el hombre volvió a hablar:
-"Habitar en el agua no es error de los peces,
pero sí lo sería de las águilas".
Volví a pensar: " ¿La sombra del viajero?" Pero no
dije nada.
Fue un diálogo
absurdo.
Las gentes de la noche iban triunfando
del mal cuanto del bien. Alguno hubo
que preguntó a la Muerte
cuál era su victoria.
Nadie llegó a pensar
que el campamento
algún día sería de exterminio. |