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LA
SOMBRA DE KRAUS
Don Francisco Giner
colgó un retrato
de Julián Sanz del Río
en su despacho de la Institución.
La intolerancia era una yedra
adosada a las piedras de Santa Catalina.
Encendidas dejó alguien unas luces
en el viejo edificio sevillano.
Hay un aire sencillo y armonioso
por los nuevos pasillos que se abren
cual si se abriera un campo o una playa.
Un Madrid silencioso
de primeros de siglo:
Paseo del Obelisco, ¿Puede acaso
que una casualidad lo hiciese paralelo
al Paseo del Cisne?
El Obelisco es rayo de sol cuasi sagrado,
el Cisne es la belleza:
el Modernismo y el 98
quizá así comenzaron a andar juntos.
También van el espíritu
y la naturaleza
uniendo la emoción al pensamiento
y el alma es voluntad y libertad
y algo inmanente en voz baja nos dice
que hay un poco de luz en tanta noche. |