Generación del 98

Leopoldo de Luis

EL PINTOR DESCUBIERTO

Don Gaspar de Quiroga, cardenal arzobispo 
dispuso "que se pinte y se ponga en los muros 
de la capilla de esta iglesia toledana
el milagro del santo caballero" .
Corría el año mil quinientos
ochenta y ya Doménico bien afincado estaba
a esta orilla del Tajo, en galerías
del Marqués de Villena.

                                                         Por Europa 
Pascal y sus razones: ¿el corazón, la mente? 
Al Sur, Córdoba acuna soledades:
¿plata, cristal, marfiles, nácar?
Músicas áureas, violetas
se oirán por el cuadro. Anaranjados
reflejos y una mística alegórica.
¿La luz será de Italia o de Castilla?
Tras el azul de prusia las mejillas ciánicas 
nos dicen que la muerte les asiste. 
Esqueletos vestidos donde asoman 
amarillos espasmos de tristeza
y en la altura
piedra y hielo para un cielo difícil.

Trento encendió las lámparas de la contrarreforma
y el artista a la luz de sus pinceles
matiza un terciopelo de creencias
de cárdenas liturgias y tejidos violáceos.
Sombras azules, regias amarguras
en ásperos procesos, desabridos rechazos.
Un caballero lleva
enjusta mano al pecho ¿cómo una disciplina?
Rebelde en el pincel o el pensamiento (si rebeldía cambia) 
pasa el pintor extraño, no extranjero.

Pesarosos poetas descubrirán jardines
viejos e inexistentes en paisajes vacíos
y el gris que de la tierra
sube a manos y rostros que predicen ceniza
 sellará el contubernio de pintura y poesía.

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